El dibujante
el ultimo dibujo
llevo días con Mike y Chris en la universidad, ellos no recuerdan nada, pero yo desconfió de ellos en especial después de ese día antes de salir del instituto.
Los días pasaban para nosotros como si nada, yo aun no lograba atar los cabos sueltos con mi pasado y lo que había ocurrido, aun que no me interesaba mucho después de todo, todo seguía normal, demasiado normal, en especial para mí.
el ultimo dibujo
llevo días con Mike y Chris en la universidad, ellos no recuerdan nada, pero yo desconfió de ellos en especial después de ese día antes de salir del instituto.
Los días pasaban para nosotros como si nada, yo aun no lograba atar los cabos sueltos con mi pasado y lo que había ocurrido, aun que no me interesaba mucho después de todo, todo seguía normal, demasiado normal, en especial para mí.
desperté a las horas después en un viejo cuarto solamente iluminado por la luz de una lámpara antigua a gas, la llama titilaba en la lámpara levemente, mientras el aire era llenado por el olor a sangre, lo recuerdo bien al lado mío había otra persona, inconsciente, en ese momento lo reconocí, le decían peke, había estado conmigo en el campamento para súper dotados, -¿peke?- dije moviéndole el hombro, el rezongo un poco mientras soltaba un –déjame dormir un poco mas mama- seguí moviendo su hombro hasta que despertó, -…¿George?- dijo el mirándome asombrado, -que… ¿que hago aquí?- guarde silencio por unos segundos – eso mismo quisiera preguntarte, ¿donde estamos?- el miro a todos lados asustado, - no se la verdad- ambos nos miramos mientras a lo lejos se podía escuchar un crujir de huesos y como si estuvieran arrancando la carne de alguien vivo –lo último que recuerdo, es que vi a… Chris y a Mike… pero… ellos… están muertos- me quede mirándolo perplejo -¿Qué?- el miro a otro lado con cara de compungido – ellos están muertos, murieron el día en que hubo esa explosión, ¿te acuerdas? – una rápida imagen apareció en mi cabeza, una gran explosión, yo corriendo hasta ellos, estaban heridos de gravedad, me los lleve a cuestas hasta un árbol caído, un rayo cayó cerca y luego solo oscuridad, - pe... pero si ellos an estado conmigo durante todo este tiempo en el instituto black Holmes- una risa sínica resonó en la habitación – asi es peke, o ¿debería decirte Eduardo?- Mike había parecido detrás de nosotros, sus ropas estaban manchadas en sangre y sus ojos se habían vuelto de un color rojizo, -no… esto no puede ser… yo estuve en su funeral- en un rápido movimiento Mike quedo alfrente de el, dejollandolo con sus largas uñas – no creas esas cosas George, es malo creer en personas mentirosas- camine hacia atrás aterrorizado por la imagen, de cómo borbotones de sangre salian del cuello cortado de peke, -c..corre- alcanzo a decir antes de que su cabeza se ladeara hacia un lado mientras su cuerpo convulsionaba –vamos George… somos buenos amigos, ¿no me iras a tener miedo cierto?- el terror me invadió con una mescla adrenalina en la sangre, corrí pasando por al lado de el, el solo me miro, mientras dejaba la habitación -¿mierda… mierda… ¡mierda!- repetía una y otra vez mientras se agitaba, cada vez más, en la oscuridad choco contra algo cayendo de bruces al suelo, cerro sus ojos, mientras un bajo recuerdo cruzaba por su mente, de el haciendo un dibujo de ellos dos y deseando que sus amigos fueran como los había dibujado, a hora recordaba, el los había convertido en lo que eran, abrió los ojos rápidamente, parándose al instante, las luces del techo se empezaron a encender una tras otra lentamente, los pasillos estaban llenos de sangre y a pesar de eso el pudo reconocer el lugar, era su instituto, donde los tres habían estado estudiando, el empezó a correr mientras a lo lejos se sentían pasosdebían ser ya las 5 de la mañana y aun corría por los pasillos del instituto, no sabía qué hacer el terror me había invadido, como si el aire mismo que respiraba fuera frio, mire a todos lados aterrado sabía que no me quedaba mucho tiempo después de todo, lo que me perseguía era el resultado de mi amarga venganza, jamás debería de haberlos dibujado, había cometido un grandísimo error, y debía corregirlo de alguna forma, ¿pero cómo? Una idea se le cruzo en ese preciso momento y si hacia otro dibujo de ellos, quizás así recuperarían su forma, humana, debía hacerlo luego, estaba cansado y sudado, -¿George donde estas amigo?- se escucho a lo lejos, era la voz de Chris, rápidamente entro al aula de profesores, escondiéndose en un armario, agitado intentaba concentrarse en su respiración, intentando pasar desapercibido, un leve crujido se escucho en el aula, ellos estaban ahí, -George, George, George, ¿donde te escondes?- unos pasos se oyeron acercándose hasta donde estaba pero de repente se alejaron, saliendo de la habitación, espere un momento, armándome de valor, Salí del armario, no había nadie, el sol había empezado a salir ya, camine agotado hasta una mesa, en ella había un viejo papel roñoso y mojoso, en el había un dibujo, era exactamente el que había dibujado hace ya tanto tiempo, al tomarlo el papel se empezó a deshacer asta hacerse polvo, desesperado busque entre las cosas del aula de profesores un lápiz y un papel, me demore un poco pero logre encontrar lo que necesitaba, tembloroso dibuje, rápidamente a mis dos amigos sin ninguna cosa mala, en ese momento dije – deseo que este dibujo traiga el bienestar a quienes se les ha dedicado este dibujo y las personas dibujadas vuelvan a la normalidad- de repente la puerta se abrió con brusquedad, abrí mis ojos mientras Mike y Chris me miraban enojados, -¡entréganos ese dibujo!- dijeron a la vez- yo me negué alejándome de ellos lentamente -¡entréganoslo a hora!- me volví a negar rotundamente, Mike desapareció en ese instante, un aliento frio sentí en mi cuello en ese momento –entréganos el dibujo George- unas manos huesudas me tocaron los hombros, sentía que mis piernas perdían fuerzas, estaba cediendo a un extraño poder que no entendí en ese momento, -entréganos el dibujo- volvió a decir casi en un susurro que me izo caer al suelo, -entrégalo- dijo Chris acercándose hacia a mí, me miro con severidad, mientras extendía su mano, que a hora era una mano huesuda blanca como el papel unas uñas filosas sobresalían de sus dedos que en las puntas tenían un color verdoso, Mike se empezó a quejar de repente de un dolor en la espalda, Chris lo miro extrañado hasta que vio en la ventana los primeros rayos de la luz del sol -¡no!, ¡Mike, sal de ahí!- Mike cayó al suelo retorciéndose de dolor mientras era quemado por los rayos del sol mientras Chris corría hasta las sombras, donde la luz no lo tocara, me levante tembloroso, recobrando las fuerzas poco a poco, me gire viendo el cuerpo inerte de Mike quemado por los rayos del sol, un fuerte resplandor emano de mi dibujo en ese momento mientras Chris chillaba aterrado, siendo consumido por esos rayos cayendo al suelo como un simple ser humano, cuando el resplandor desapareció me pude fijar que Mike había vuelto a la normalidad.
los días pasaron tranquilos después de eso, encontraron el cuerpo de peke en el sótano del instituto, pero no pudieron hallar a los culpables, Mike y Chris olvidaron absolutamente todo lo que había pasado sobre esos días y más importante me habían olvidado a mí, al tiempo después, ellos me hablaron recordando el día que los dibuje en la pequeña cima del campo de flores, el día que nos conocimos, pero yo desconfiaba de ellos, por eso, ise mi último dibujo asegurándome de que si algún día ellos volvían a ser esas extrañas criaturas yo estaría listo, me dibuje a mí mismo, como un demonio temible, con mil almas a cuestas y una gran espada en mano, dos alas y unos grandes cuernos, rojos, si ese día llegara a pasar, se que yo me convertiré en eso, porque mi último dibujo y mi gran obra maestra que yace enterrada en lo más profundo del cementerio, está bien asegurada.
15 de mayo
noto que Mike y Chris actúan raro, varias veces en notado que se les coloca sus ojos rojos y les ha dado por ver cosas de terror o imaginarse asesinatos o violaciones, queda poco lo sé.
octubre 13
el día estaba nublado, a pesar de que el calor a esas fechas era insoportable ese día amenazaba con llover acompañado de un frio viento invernal, el fuerte viento arremetía contra los arboles, haciendo que estos se cayeran al suelo, Salí abrigado pensando en el dibujo que había hecho, mi último dibujo, ya se cumplía cerca de 8 meses desde que enterré el dibujo en el cementerio, desde ese día, habían estado pasando cosas extrañas, Mike se fue a estados unidos, Chris se fue a chile buscando nuevas fronteras, él deseaba ser un escritor, el instituto había sido cerrado misteriosamente, por que habían estado ocurriendo los últimos meses una serie de asesinatos en el mismo lugar en que murió peke, sabía bien que podía significar, hace unos días mas u menos, una enorme sed por la carne y la sangre había aparecido en mi, iba todos los días al cementerio al mismo lugar, esperando ver a mis viejos amigos aparecer, listo para enfrentarme a ellos, pero estos nunca se llegaban a presentar, hoy probablemente no sería la excepción, entre al frio cementerio con lapidas de mármol y esa tierra seca, llegaba a crujir bajo mis pies cada vez que caminaba por ella, el olor a muerte impregnaba el aire como siempre, un sentimiento había empezado a inundar mi ser, acaso ¿era incertidumbre? Quería y deseaba carne fresca, necesitaba sacar mi sed, me senté debajo de mi dibujo, mientras las gotas de lluvia empezaban a caer elegantes sobre mí, como si estuvieran danzando para mí, no muy lejos se escucho el crujir de unas ramas, abrí mis ojos, lentamente divisando a un hombre alto vestido con jeans y una sucia sudadera, empecé a sentir raro mi cuerpo, como si no fuera mío, me levante lentamente, mientras el hombre se acercaba a mí, -… ¿quien eres?...- pregunte sin mucho interés, -la muerte- contesto mientras sacaba un largo sable que enterró en mi estomago no muy lejos un rayo cayó haciendo que uno de los arboles cayera cerca de nosotros, el viento fuerte acompañado de la lluvia que se había vuelto muy fuerte, resonaba en nuestros idos, mientras el sacaba el sable de mi estomago, me deje caer al suelo adolorido, mientras el sonreía, -al fin somos libres- empezó a caminar mientras otra persona encapuchada la esperaba más adelante, -… no… tan rápido…. Mike- me levante adolorido, Mike se dio la vuelta mirándome asombrado, -creías que con eso podías matarme… bastardo- unas largas y grandes alas salieron de mi espalda, solté un grito desgarrador mi cara se desfiguro mientras me salían unos largos cuernos, una cola larga salió con forma de columna vertebral, en ese momento unas manos se alzaron de la tierra, dejando una espada cerca mía, la tome, mientras miraba con ira a Mike,- prepárate a morir-, dije frio, levante mi espada, listo para atacarlo, en ese momento cayo otro rayo, Mike, esquivo mi ataque, mientras se giraba sobre su propio eje, el otro encapuchado corrió hasta a mí, sacando una espada, lo esquive con facilidad, golpeándolo sobre la misma con mis alas , la capucha se le cayó hacia atrás, era Chris, sonreí con satisfacción viendo sus facciones, y unos largos cuernos que sobresalían de su frente, -¿que pasa?, ¿acaso ya no pueden atacarme?- mi voz retumbo en todo el cementerio, mientras empezaba un leve temblor, -…George por tu culpa, somos esto- dijo al fin Chris –pero… ¡eso se acaba hoy!- grito Mike enterrándome el sable en el estomago, un escozor recorrió mi cuerpo, solté un fuerte grito mientras tomaba la cabeza de Mike destrozándola en pedazos –¡Mike!, ¡no!- solté una fuerte carcajada elevándome por los aires, mientras el sable de Mike caía al suelo junto a un destrozado Mike, -¡nada pude contra mí!, ¡ni siquiera ustedes!- Chris se acerco al inerte cuerpo sin vida de Mike, mientras una amarga lagrima brotaba de sus ojos, tomo el sable de Mike, mientras de sus alas salían dos alas negras, se elevo por los aires mientras los rayos caían a nuestro alrededor, las llamas inundaban el cementerio, en ese momento sonaron las espadas, una y otra vez, Chris se elevo por los aires esquivando y bloqueando mis ataques, mientras que yo los esquivaba con mucha facilidad, en un rápido giro rompí su espada, quedando solo con el sable en mano, Chris se abalanzo contra mí, atravesándome el pecho, el mismo escozor, - llego tu fin- dije sonriendo mientras mis alas lo rodeaban, mis manos tomaron su cuerpo destrozando hueso por hueso de él, rápidamente empezó a vomitar sangre, -… púdrete… en el infierno- sonreí complacido mientras le arrancaba un pedazo de su cuello, un largo chorro de sangre broto mojando mi cara, saboree su carne, era amarga, no era lo que quería deseaba más, mucho más, deje caer el cuerpo inerte de Chris, mientras sobrevolaba los cielos mirando las casas, de aquellos inocentes, arremetí contra ellos, comiéndomelos uno por uno, saboreando sus corazones y sus tibias carnes, mescladas con el dulzor y a veces salado sabor de la sangre, me senté en el suelo una vez terminado el festín, había acabado con toda vida, a costa de saciar mi sed y hambre, ya había cumplido lo que deseaba y quería solo me quedaba tal vez… ¿morir?, no… eso no era para mí, pensé bien, mientras miraba los alrededores, me levante precipitadamente al sentir como una afilada cuchilla atravesaba mi espalda hasta llegar a mis pulmones, respire con dificultad, mirando hacia atrás, mi cuerpo volvió lenta y dolorosamente a la normalidad, Chris y Mike me miraban fieros –¿tu maldición nos mantiene vivos recuerdas?- solté un bufido mientras caía al suelo rendido, esa daga…. Era una mata demonios, cerré mis ojos lentamente mientras me dejaba llevar por mis sentimientos de odio puro.
desperté en un frio lugar oscuro iluminado por una sola cosa, una lámpara de gas antigua, mire a todos lados, había una silla, un escritorio, lápiz y mucho papel, no habían puertas, ni tampoco ventanas, debía suponer, que estaba… en el purgatorio, ¿tan bajo había caído, para caer aquí?
quizás nunca lo sabría, pues hasta el día de hoy, sigo aquí encerrado en estas cuatro paredes de cemento, rayadas con dibujos y historias, solo espero salir algún día de aquí, ya que deseo, volver a probar de nuevo, carne fresca otra vez.
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