Recuerdo
bien ese día, como no recordarlo ese día nuestro maestro nos había llamado a mí y a kaito, a
presenciar las nuevas fotos de la canción magnet, me pidieron que saliera ya
que el maestro tenía algo que hablar con kaito, me dirigí hacia el escenario
donde se harían la gran foto de la nueva versión de la canción magnet.
ese día el maestro nos llamó tanto a mi como a kaito, al llegar el maestro nos dijo – len quiero hablar con kaito por favor retírate-.
me dirigi al escenario donde se arian las fotos, hay encima del escenario, miku y luka posaban abrazadas, vestían unos trajes negros, que en la espalda llevaban alas de mariposas, en el escenario se podía escuchar la cancion magnet :
Magnet Megurine Luka, Hatsune Miku
basta con mirarte para que empiece arder mi corazón, para que tu fuego me llene el cuerpo de pura pasión.
Sin notarlo un día cual mariposa me pose en tu flor, pobre ingenua niña caí rendida a tu favor.
Se me escapa de las manos tanta miel, roba de mis labios la tentación.
Dulcemente rozaremos piel con piel no olvidaras nuestro fogoso amor
hazme de una vez sentir que esta pasión no tendrá fin y que no fue un error hacerte el amor.
Por favor déjame besar tu ser, el mundo que otros no ven solo intoxícame que feliz seré ahogada en tu calidez
ese día el maestro nos llamó tanto a mi como a kaito, al llegar el maestro nos dijo – len quiero hablar con kaito por favor retírate-.
me dirigi al escenario donde se arian las fotos, hay encima del escenario, miku y luka posaban abrazadas, vestían unos trajes negros, que en la espalda llevaban alas de mariposas, en el escenario se podía escuchar la cancion magnet :
Magnet Megurine Luka, Hatsune Miku
basta con mirarte para que empiece arder mi corazón, para que tu fuego me llene el cuerpo de pura pasión.
Sin notarlo un día cual mariposa me pose en tu flor, pobre ingenua niña caí rendida a tu favor.
Se me escapa de las manos tanta miel, roba de mis labios la tentación.
Dulcemente rozaremos piel con piel no olvidaras nuestro fogoso amor
hazme de una vez sentir que esta pasión no tendrá fin y que no fue un error hacerte el amor.
Por favor déjame besar tu ser, el mundo que otros no ven solo intoxícame que feliz seré ahogada en tu calidez
Luka
y miku estaban a una distancia muy ínfima, apunto de besarse, de repente kaito
apareció detrás de ellas y de un brusco movimiento aparto a luka de miku,
abrazo a miku y se acercó lentamente a sus labios, recuerdo que me puse de
todos los colores, kaito era mío y de nadie más ¬¬ , ya que todo su cuerpo
tiene tallado mi nombre ¬¬ , ¡ KAITO ES MI HOMBRE!, pensé para mí mismo,
mientras luka se acercaba por detrás de kaito, muy lentamente escondiendo algo
detrás de su espalda, de repente saco un pescado gigantesco de detrás de su
espalda, ¡ eso sí que me sorprendió!, luka le pego a kaito con ese enorme
pescado en la cabeza dejándolo fuera de combate, pero lo que más me sorprendió fue que luego de
eso luka tomara el mentón de miku, se relamiera los labios y la besara, me
coloque de todos los colores, Salí del lugar con una leve sensación que me
calentaba ese pequeño cosquilleo que bajaba por mi estómago hacia mi entre
pierna, sabía bien lo que era, pero no tenía tiempo para auto dedicarme tiempo
a observar mi “altura”.
salía del edificio pensando que era lo que había pasado hay adentro de camino a casa, intenten no pensar en eso pero mientras más intentaba no pensar más lo hacía, al fin llegaba, abrí la puerta dispuesto a ir a la cocina, cuando de repente sentí un fuerte golpe helado en mi cabeza, un ruido muy fuerte sonó, antes de caer al frio piso de la casa, logre ver algo amarillo, luego la absoluta inconciencia, después de un rato logre despertar, no lograba ver nada, porque algo me tapaba la vista ¿una venda? Pensé para mí mismo, estaba sentado en una silla mis pies y manos estaban atados a ella intente zafar las ataduras pero no pude eran demasiado fuertes y me lastimaban, más las muñecas con el rose
sentía frio, mucho frio como si tuviera muy poca ropa puesta ¿¡Dónde estoy!?, Me preguntaba a mí mismo, de repente empecé a sentir unas manos totalmente heladas y mojadas, que habían empezado a tocarme muy sutilmente, con caricias que lograban hacerme gemir cada vez que pasaban por una parte nueva de mi cuerpo, yo gemía cada vez más y más fuerte, pero ya mis gemidos no eran por el frio y el miedo, eran de placer, una y otra vez sentía esas manos delicadas tocando mi miembro, cada vez con menos suavidad y más brusquedad –pa..pa…par… para .. po…por…favor- decía con dificultad, pero no había caso, el seguía con sus manoseos incesantes, sentía su respirar muy cerca de mi rostro, me beso en los labios, un beso largo y prolongado, sentía asco, sentía terror con ese beso forzado, no quería esto quería salir arrancando “¡AYUDA!” era lo único que pensaba en ese momento en mi mente, de repente sentí como me metían algo duro por detrás empecé a llorar del dolor -¡para, para!- decía desesperado pero nada lo detenía, me lo metía y me lo sacaba una y otra vez, hasta que llegó un momento en que solo llegue a sentir placer, me sentía fuera de mi como si el dolor ya no fuera más que un recuerdo, sentía ganas de sonreír y de placer de reír y que no parara más, de repente pararon y sentí al frente mío un quejido de repente sentí que me metían algo adentro de la boca hasta que de repente salió de golpe algo caliente , era amargo y asqueroso, no se salía con nada de mi boca, aunque lo botara y lo escupiera, sentí que me cayó un poco al estómago, luego pensé que al fin todo había acabado me equivoque, me golpearon tres veces en la cara con algo duro luego que me tiraban del pelo y me seguían golpeando por toda mi cara y me metían otra cosa a la boca, luego la sacaron y solo escuchaba silencio, ese silencio acompañado de oscuridad estaba cansado cerré los ojos exhausto esperando que esto solo fuera una pesadilla.
salía del edificio pensando que era lo que había pasado hay adentro de camino a casa, intenten no pensar en eso pero mientras más intentaba no pensar más lo hacía, al fin llegaba, abrí la puerta dispuesto a ir a la cocina, cuando de repente sentí un fuerte golpe helado en mi cabeza, un ruido muy fuerte sonó, antes de caer al frio piso de la casa, logre ver algo amarillo, luego la absoluta inconciencia, después de un rato logre despertar, no lograba ver nada, porque algo me tapaba la vista ¿una venda? Pensé para mí mismo, estaba sentado en una silla mis pies y manos estaban atados a ella intente zafar las ataduras pero no pude eran demasiado fuertes y me lastimaban, más las muñecas con el rose
sentía frio, mucho frio como si tuviera muy poca ropa puesta ¿¡Dónde estoy!?, Me preguntaba a mí mismo, de repente empecé a sentir unas manos totalmente heladas y mojadas, que habían empezado a tocarme muy sutilmente, con caricias que lograban hacerme gemir cada vez que pasaban por una parte nueva de mi cuerpo, yo gemía cada vez más y más fuerte, pero ya mis gemidos no eran por el frio y el miedo, eran de placer, una y otra vez sentía esas manos delicadas tocando mi miembro, cada vez con menos suavidad y más brusquedad –pa..pa…par… para .. po…por…favor- decía con dificultad, pero no había caso, el seguía con sus manoseos incesantes, sentía su respirar muy cerca de mi rostro, me beso en los labios, un beso largo y prolongado, sentía asco, sentía terror con ese beso forzado, no quería esto quería salir arrancando “¡AYUDA!” era lo único que pensaba en ese momento en mi mente, de repente sentí como me metían algo duro por detrás empecé a llorar del dolor -¡para, para!- decía desesperado pero nada lo detenía, me lo metía y me lo sacaba una y otra vez, hasta que llegó un momento en que solo llegue a sentir placer, me sentía fuera de mi como si el dolor ya no fuera más que un recuerdo, sentía ganas de sonreír y de placer de reír y que no parara más, de repente pararon y sentí al frente mío un quejido de repente sentí que me metían algo adentro de la boca hasta que de repente salió de golpe algo caliente , era amargo y asqueroso, no se salía con nada de mi boca, aunque lo botara y lo escupiera, sentí que me cayó un poco al estómago, luego pensé que al fin todo había acabado me equivoque, me golpearon tres veces en la cara con algo duro luego que me tiraban del pelo y me seguían golpeando por toda mi cara y me metían otra cosa a la boca, luego la sacaron y solo escuchaba silencio, ese silencio acompañado de oscuridad estaba cansado cerré los ojos exhausto esperando que esto solo fuera una pesadilla.
El
sueño
-mm...
el manicomio me espera,- dijo con una sonrisa desfigurada en su cara, mientras
agarraba su cuchillo preferido de la mesita de estar.
-al fin me vengare de todo lo que él me hizo- se decía a si mismo mientras long miraba a grim atento, - ¿quiere que lo acompañe maestro?- grim lo miro con desdén - ¿grim? Jajaja cuantas veces te he dicho que me digas por mi verdadero nombre amor- long miro para otro lado, - no creo que pueda volver a decirte a si- dijo long bajando la cabeza, -long tu no solamente eres mi aprendiz eres a quien yo amo- dijo tomándole la cara, - quédate aquí y espérame, volveré-, long solo miro para otro lado, mientras se sentaba en una vieja silla roñosa.
Grim Salió de la casa abandonada, caminando en silencio todo el camino de bajo de una lluvia muy fuerte.
la helada lluvia mojaba toda su ropa, mientras más cerca estaba del manicomio más se desfiguraba su cara, cada vez más hasta quedar en una sonrisa llena de desquicio y locura.
-pronto esta locura se acaba...- decía para el mismo una y otra vez, - pronto se terminara, ¡¡¡¡¡jejejejehahahahahahaha!!!!!-.
-al fin me vengare de todo lo que él me hizo- se decía a si mismo mientras long miraba a grim atento, - ¿quiere que lo acompañe maestro?- grim lo miro con desdén - ¿grim? Jajaja cuantas veces te he dicho que me digas por mi verdadero nombre amor- long miro para otro lado, - no creo que pueda volver a decirte a si- dijo long bajando la cabeza, -long tu no solamente eres mi aprendiz eres a quien yo amo- dijo tomándole la cara, - quédate aquí y espérame, volveré-, long solo miro para otro lado, mientras se sentaba en una vieja silla roñosa.
Grim Salió de la casa abandonada, caminando en silencio todo el camino de bajo de una lluvia muy fuerte.
la helada lluvia mojaba toda su ropa, mientras más cerca estaba del manicomio más se desfiguraba su cara, cada vez más hasta quedar en una sonrisa llena de desquicio y locura.
-pronto esta locura se acaba...- decía para el mismo una y otra vez, - pronto se terminara, ¡¡¡¡¡jejejejehahahahahahaha!!!!!-.
No
muy lejos se lograban ver las puertas del manicomio, -jijiji contrólate jijiji
contrólate... jejeje hahaha, no puedo... hahahaha, ¡deberán de morir!- dijo
corriendo hasta las puertas del manicomio, las abrió rápidamente, esperando ver
gente agitada y ocupada, pero lo único que vio fue un pasillo vacío, un largo y
extenso pasillo, pero... había algo más , algo muy extraño, aunque todo parecía tranquilo
él podía olerlo en el aire eso era... el olor del peligro.
Avanzo con cautela, mirando a todos lados muy agitado, como... si tuviera ... ¿miedo?, - no, no, no, no tengo miedo jijiji es el éxtasis, eso es- dijo para sí mismo, intentando convencerse de que muy pronto tendría a su víctima entre sus manos.
-serán violados como yo lo fui, todos pagaran, todos. Jijiji, todos-
decía mientras avanzaba por el largo pasillo del manicomio, no muy lejos se escuchó un ruido, ese ruido de unas cuchillas siendo pasadas por las paredes, él sabía que eran, tenía claro que era, a hora tenía claro que era ese olor a peligro, el carnicero había llegado primero que el -… maldición.. Debo salir de aquí…- grim se alejó de a poco asta la puerta, de salida, pero cuando la fue a abrir esta no se abría, -mierda…- dijo casi en un mormullo, miro para todos lados, y empezó a caminar con cautela, mientras más avanzaba más sentía su presencia, la presencia del carnicero, como si este estuviera soplándole en la nuca, como si estuviera a punto de agarrarlo y violarlo como cuando él era un niño, cada vez más el miedo lo dominaba -esto no puede ser el gran grim, le tiene miedo al patético carni…- antes de que pudiera terminar la palabra pudo ver la sombra de unas grandes manos, la sonrisa de un maniático total, grim se dio la vuelta esperando ver al gran carnicero a aquel que en su niñez lo violo y mato a sus padres cruel y cruda mente, pero lo único que vio fue… el pasillo y las luces lúgubres que connotaban un contraste de miedo y terror, grim aun alerta, se dio la vuelta, camino más por el pasillo, habían unas ventanas, si por ahí poder salir, camino hasta las ventanas intento abrirlas en un cruel intento por salvar su propia vida, -maldita seas, es una venta sellada con magia… carnicero- dijo entre dientes para sí mismo, un chirrido infernal vino de detrás de él, se dio la vuelta, el carnicero lo miraba de la misma manera que lo miro ese día ese frio día de otoño, el miedo domino a grim… estaba seguro este sería su fin.
cerro sus ojos pre dispuesto a esperar su propia muerte, - la muerte no llama a la puerta hoy para ti octavius- grim abrió los ojos rápidamente viendo al carnicero sonreír con la misma sonrisa perversa de que aquella noche mientras violaba y despedazaba a su madre – c…C…C…ca…ca…¡CARNICERO!- dijo grim abalanzándose contra el carnicero, el carnicero levanto su mano izquierda sus ojos brillaban de un color aperlado, - ¡DIJE QUE AUN NO ES TU HORA!- un fuerte golpe invisible lo tiro contra la pared, el carnicero se retiraba, mientras las puertas del manicomio se abría nuevamente, grim se paró con dificultad, dejaba todo sus miedos atrás, esta vez acabaría con el sí o sí, grim corrió hasta el carnicero, estaba a punto de alcanzarlo perro unas manos invisibles lo tomaron y no lo soltaron, las puertas del manicomio seguían abiertas, - es hora de comer- dijo el carnicero mirando a un chico de un metro noventa, pelo rojizo mirada altanera y una cuchilla en mano, -… muere… - dijo el chico abalanzándose contra el carnicero, - ¡LONG NO!- el carnicero lo tomo de la cabeza justo antes de que long pudiera cortarle alguna extremidad, - con que tú eres el aprendiz de octavius, jajajaj tienes la misma marca que el… supongo que también te viole a ti- dijo con una sonrisa mientras sus ojos brillaban inyectados con sangre, apretó la cabeza de long, esta exploto en mil pedazos dejo caer el cuerpo inerte de long y se marchó.
-¡LONG! ¡NOOOOOOOOOO!- Grim se deshizo de las manos invisible que lo ataban en un ataque de dolor y llanto, se acercó al cuerpo inerte de long – mi amor, mi niño, mi dulzura, porque… porque lo hiciste- decía entre lágrimas abrazo su cuerpo mientras las lágrimas oscuras corrían por su rostro demacrado por el dolor, entre llantos de dolor grim pudo ver una clara imagen en su mente, de long hablando solo consigo mismo, mirando a un espejo, grim se veía a sí mismo en el espejo y long lo miraba – supongo que ya estoy muerto- dijo con una sonrisa , grim enfureció – como puedes… si quiera decir eso… porque… - long lo miro – ¿porque lo hice?, quise vengarme por ti… tu gamas podrías vencerlo, solo con mi muerte el carnicero podrá morir- grim intento tocarlo, pero sus manos lo traspasaron – octavius… no grim, el carnicero tiene mi maldición puesta, con mi muerte, podrás matarlo, cumple tu venganza por mi amor y jamás alguien volverá a pasar por lo que tú y yo pasamos- dijo serio – es hora de que me marche amor, fue un gusto estar contigo, fue un gusto ser tu aprendiz.- luego de eso long desapareció, grim abrió los ojos, yo… no creo en maldiciones… yo… solo creo, en la… ¡MUERTE! Dijo mientras todo su cuerpo se volvía de un color negro, sus manos se alargaban y sus ojos se volvían diminutas llamas blancas, - el pagara mi dolor, el pagara con creces todo mi dolor- dijo grim mientras recogía el cuerpo de long, llevándoselo entre llantos fúnebres de odio y desamor.
Desperté por una cachetada, de mi tétrico sueño, entre lágrimas miraba a mi captor, Lhagane se relamía los labios mirándome con depravación - aun deseo jugar contigo, espero estés listo para otra tanda más- dijo mientras una sonrisa llena de locura afloraba en su cara –c…ca..Carnicero…- recordé la sonrisa del carnicero la misma que tenía Lhagane , levanto su mano para volver a golpearte, pero de repente un estruendo, que resonó en toda la estancia - ¿¡qué demonios!?- dijo Lhagane una explosión hizo volar pedazos de pared por los aires.
Hay estaban ellos… el equipo Vanan’Ice -Equipo Vanan’Ice listo para luchar- dijeron Kaito y Gackupo, Lhagane Salió Arrancando por un pasadizo Secreta, gackupo salto por entre los escombros, persiguiendo a Lhagane, mientras que kaito se acercaba a mí
-¡len!, ¿estás bien?- dijo abrazándome -…. Estaré bien cuando me saques de aquí… - dije con sequedad hiriente y una frialdad inusitada
me desato en silencio, me tapo con su chaqueta, empezamos a caminar en silencio hacia la salida, aún estaba muy molesto con él
al salir kaito se dirigió a mí, - necesito que te coloques tu equipo de combate de Arrest Rose…- len lo interrumpí - y… ¿Por qué debería hacerlo? ¿Ah?- kaito se puso al frente mío tomándome los hombros con fuerza –porque Lhagane está infectado con un virus mortal y es necesario eliminarle a él o al virus residente en su cuerpo - lo mire desafiante, me zafe de sus manos y entre en una camioneta con franjas azules amarillas y moradas combinadas con negro me vestí obligado a cumplir con mi destino, mi misión como miembro del equipo de ataque Vanan’Ice Salí ya vestido, puse mis pistolas en mi cinturón, y camine decidido mientras kaito me miraba, atento a mis movimientos, pase en silencio hasta entrar de nuevo a las ala donde me tenían hay kaito me agarro de las muñecas y me puso contra la pared, lo mire con odio y desdén, si mi mirada pudiera matarlo lo habría hecho en ese preciso instante -… kaito… suéltame- pero él no me soltó, - len… perdóname por favor sé que te fuiste enojado conmigo, perdona no era mi intención hacerte sentir así, nuestro maestro nos ordenó hacer esa escena, de verdad – dijo muy apenado, le creí después de todo el… era un total depravado, personalmente yo sabía eso, kaito me volvió a abrazar, me tomo el rostro y me dio un tierno y dulce beso, luego de eso partimos en busca de Lhagane
él podía olerlo en el aire eso era... el olor del peligro.
Avanzo con cautela, mirando a todos lados muy agitado, como... si tuviera ... ¿miedo?, - no, no, no, no tengo miedo jijiji es el éxtasis, eso es- dijo para sí mismo, intentando convencerse de que muy pronto tendría a su víctima entre sus manos.
-serán violados como yo lo fui, todos pagaran, todos. Jijiji, todos-
decía mientras avanzaba por el largo pasillo del manicomio, no muy lejos se escuchó un ruido, ese ruido de unas cuchillas siendo pasadas por las paredes, él sabía que eran, tenía claro que era, a hora tenía claro que era ese olor a peligro, el carnicero había llegado primero que el -… maldición.. Debo salir de aquí…- grim se alejó de a poco asta la puerta, de salida, pero cuando la fue a abrir esta no se abría, -mierda…- dijo casi en un mormullo, miro para todos lados, y empezó a caminar con cautela, mientras más avanzaba más sentía su presencia, la presencia del carnicero, como si este estuviera soplándole en la nuca, como si estuviera a punto de agarrarlo y violarlo como cuando él era un niño, cada vez más el miedo lo dominaba -esto no puede ser el gran grim, le tiene miedo al patético carni…- antes de que pudiera terminar la palabra pudo ver la sombra de unas grandes manos, la sonrisa de un maniático total, grim se dio la vuelta esperando ver al gran carnicero a aquel que en su niñez lo violo y mato a sus padres cruel y cruda mente, pero lo único que vio fue… el pasillo y las luces lúgubres que connotaban un contraste de miedo y terror, grim aun alerta, se dio la vuelta, camino más por el pasillo, habían unas ventanas, si por ahí poder salir, camino hasta las ventanas intento abrirlas en un cruel intento por salvar su propia vida, -maldita seas, es una venta sellada con magia… carnicero- dijo entre dientes para sí mismo, un chirrido infernal vino de detrás de él, se dio la vuelta, el carnicero lo miraba de la misma manera que lo miro ese día ese frio día de otoño, el miedo domino a grim… estaba seguro este sería su fin.
cerro sus ojos pre dispuesto a esperar su propia muerte, - la muerte no llama a la puerta hoy para ti octavius- grim abrió los ojos rápidamente viendo al carnicero sonreír con la misma sonrisa perversa de que aquella noche mientras violaba y despedazaba a su madre – c…C…C…ca…ca…¡CARNICERO!- dijo grim abalanzándose contra el carnicero, el carnicero levanto su mano izquierda sus ojos brillaban de un color aperlado, - ¡DIJE QUE AUN NO ES TU HORA!- un fuerte golpe invisible lo tiro contra la pared, el carnicero se retiraba, mientras las puertas del manicomio se abría nuevamente, grim se paró con dificultad, dejaba todo sus miedos atrás, esta vez acabaría con el sí o sí, grim corrió hasta el carnicero, estaba a punto de alcanzarlo perro unas manos invisibles lo tomaron y no lo soltaron, las puertas del manicomio seguían abiertas, - es hora de comer- dijo el carnicero mirando a un chico de un metro noventa, pelo rojizo mirada altanera y una cuchilla en mano, -… muere… - dijo el chico abalanzándose contra el carnicero, - ¡LONG NO!- el carnicero lo tomo de la cabeza justo antes de que long pudiera cortarle alguna extremidad, - con que tú eres el aprendiz de octavius, jajajaj tienes la misma marca que el… supongo que también te viole a ti- dijo con una sonrisa mientras sus ojos brillaban inyectados con sangre, apretó la cabeza de long, esta exploto en mil pedazos dejo caer el cuerpo inerte de long y se marchó.
-¡LONG! ¡NOOOOOOOOOO!- Grim se deshizo de las manos invisible que lo ataban en un ataque de dolor y llanto, se acercó al cuerpo inerte de long – mi amor, mi niño, mi dulzura, porque… porque lo hiciste- decía entre lágrimas abrazo su cuerpo mientras las lágrimas oscuras corrían por su rostro demacrado por el dolor, entre llantos de dolor grim pudo ver una clara imagen en su mente, de long hablando solo consigo mismo, mirando a un espejo, grim se veía a sí mismo en el espejo y long lo miraba – supongo que ya estoy muerto- dijo con una sonrisa , grim enfureció – como puedes… si quiera decir eso… porque… - long lo miro – ¿porque lo hice?, quise vengarme por ti… tu gamas podrías vencerlo, solo con mi muerte el carnicero podrá morir- grim intento tocarlo, pero sus manos lo traspasaron – octavius… no grim, el carnicero tiene mi maldición puesta, con mi muerte, podrás matarlo, cumple tu venganza por mi amor y jamás alguien volverá a pasar por lo que tú y yo pasamos- dijo serio – es hora de que me marche amor, fue un gusto estar contigo, fue un gusto ser tu aprendiz.- luego de eso long desapareció, grim abrió los ojos, yo… no creo en maldiciones… yo… solo creo, en la… ¡MUERTE! Dijo mientras todo su cuerpo se volvía de un color negro, sus manos se alargaban y sus ojos se volvían diminutas llamas blancas, - el pagara mi dolor, el pagara con creces todo mi dolor- dijo grim mientras recogía el cuerpo de long, llevándoselo entre llantos fúnebres de odio y desamor.
Desperté por una cachetada, de mi tétrico sueño, entre lágrimas miraba a mi captor, Lhagane se relamía los labios mirándome con depravación - aun deseo jugar contigo, espero estés listo para otra tanda más- dijo mientras una sonrisa llena de locura afloraba en su cara –c…ca..Carnicero…- recordé la sonrisa del carnicero la misma que tenía Lhagane , levanto su mano para volver a golpearte, pero de repente un estruendo, que resonó en toda la estancia - ¿¡qué demonios!?- dijo Lhagane una explosión hizo volar pedazos de pared por los aires.
Hay estaban ellos… el equipo Vanan’Ice -Equipo Vanan’Ice listo para luchar- dijeron Kaito y Gackupo, Lhagane Salió Arrancando por un pasadizo Secreta, gackupo salto por entre los escombros, persiguiendo a Lhagane, mientras que kaito se acercaba a mí
-¡len!, ¿estás bien?- dijo abrazándome -…. Estaré bien cuando me saques de aquí… - dije con sequedad hiriente y una frialdad inusitada
me desato en silencio, me tapo con su chaqueta, empezamos a caminar en silencio hacia la salida, aún estaba muy molesto con él
al salir kaito se dirigió a mí, - necesito que te coloques tu equipo de combate de Arrest Rose…- len lo interrumpí - y… ¿Por qué debería hacerlo? ¿Ah?- kaito se puso al frente mío tomándome los hombros con fuerza –porque Lhagane está infectado con un virus mortal y es necesario eliminarle a él o al virus residente en su cuerpo - lo mire desafiante, me zafe de sus manos y entre en una camioneta con franjas azules amarillas y moradas combinadas con negro me vestí obligado a cumplir con mi destino, mi misión como miembro del equipo de ataque Vanan’Ice Salí ya vestido, puse mis pistolas en mi cinturón, y camine decidido mientras kaito me miraba, atento a mis movimientos, pase en silencio hasta entrar de nuevo a las ala donde me tenían hay kaito me agarro de las muñecas y me puso contra la pared, lo mire con odio y desdén, si mi mirada pudiera matarlo lo habría hecho en ese preciso instante -… kaito… suéltame- pero él no me soltó, - len… perdóname por favor sé que te fuiste enojado conmigo, perdona no era mi intención hacerte sentir así, nuestro maestro nos ordenó hacer esa escena, de verdad – dijo muy apenado, le creí después de todo el… era un total depravado, personalmente yo sabía eso, kaito me volvió a abrazar, me tomo el rostro y me dio un tierno y dulce beso, luego de eso partimos en busca de Lhagane
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