lunes, 3 de noviembre de 2014

Saga Hilos Del Destino Cronicas Magicas: El Carnicero

Hilos del destino


El Destino

creado accidentalmente cuando Exiliaron a los ángeles renegados del cielo.
Los dioses se dieron cuenta de esto y lo ocuparon a su favor, dando comienzo al oráculo de delfos donde todos los dioses, creados por la energía unificadora, se reunieron para aconsejar a los mortales y evitar su cruel destino, pero no siempre los ayudaban de buena fe... simplemente lo hacían por diversión sabiendo que tarde o temprano verían el sufrimiento del aconsejado.

Con los años, un grupo de dioses, decidieron crear el telar del destino, un telar tan grande que ni siquiera las mismas hermanas del destino podrían meterse, un telar donde el destino estaba predicho y la persona podía cambiar su futuro a su antojo, claro que casi siempre llegaba a ocurrir lo que ellos más evitaban, las hermanas del destino furiosas por esto, para jugarles una mala pasada a estos dioses, cortaron el nuevo telar en tres partes, la primera era de dos niños uno seria violado y el otro  moriría por amor se conocerían y al conocerse se enamorarían pero ocasionarían el eclipse eterno y así mismo la destrucción del mundo.
La segunda parte, la dejaron en un mundo alterno muy parecido al primero, donde el mundo sería destruido por el mago milenario y solo el dios del caos podría detener la destrucción de este mundo y por último, el tercero Los llamados Vocaloid en realidad existen cantando sus canciones en armonía, pero un buen día, uno de ellos se revela contra su amo y los demás, creando una de las mayores venganzas.





las Hermanas del destino un buen día, se dieron cuenta de su error, cuando los tres destinos se cumplieran, ellas y todos los seres sobre el mundo original desaparecerían, no les quedaba otra que arreglar todo lo que habían hecho, en un intento absurdo devolvieron los pedazos de telar del destino, pero no importaba que las sacaran, porque cuando volvían a su propio telar, encontraban las partes robadas del telar, puestas en el mismo lugar y en la misma posición, lo intentaron millones de veces, le pidieron ayuda incluso al padre de todos los dioses Zeus, este les Dijo que ellas mismas habían marcado el final para todo lo que conocían y que solo quedaba que hubiera un milagro en cada destino y no se llegaran a cumplir.
En un Lugar Muy Lejano, Sobre El Cielo y La Tierra, Se Encontraba La Tierra De Los Dioses, El Nuevo Edén.
Hay  alrededor de un gran circulo Estaban Todos los padres de los dioses, todas las presentaciones del Que guía A los humanos aquellos llamados Avatares Espirituales, Los Seres De Menor Rango, ángeles arcángeles, tronos Potestades, serafines querubines, dominaciones, virtudes,  principiados, la escala angelical estaba presente, los dioses de los siete elementos estaban presentes en esta gran reunión, desde el más antiguo al más nuevo, todos estaban ahí, en una acalorada conversación, sobre cómo evitar tales destinos, unos proclamaban justicia por lo que las hermanas del destino habían provocado, otros pedían clemencia y comprensión.
Al final del Día lograron llegar a un acuerdo mutuo entre todos los seres, pidiendo un permiso especial, al que los creo a todos y cada uno, a esa energía llamada dios, con el permiso de él y de los Dioses que Sobrepasaban A Los Padres De Todos Los Dioses Terrenales, cada dios dio un voto de esperanza, en una urna, cuando estuvieron todos los votos reunidos estos salieron de la urna como estrellas fugases, pintando el cielo, de pequeñas luces brillantes, en ellas el voto era de esperanza, esperanza de que llegado el momento de que cada profecía se cumpliera de forma diferente, uniéndose sin remedio alguno, formando otra vez el telar original, el Telar Del Destino, donde Los Tres Destinos, los tres mundos, Se Cruzarían por primera vez dando el paso... al fin... del telar de las hermanas  dando un nuevo comienzo al telar de los dioses. 

Capituló 1
el carnicero



Desde la ventana de una antigua casa en la av.kennedi octavius miraba en silencio el atardecer mientras las monótonas hojas de los árboles caían al gris pavimento de la calle, hubiera sido algo hermoso para cualquier otra persona pero para el era simplemente aburrido ,quería algo mas, algo que lo sorprendiera y lo sacara de su monótona vida, la cual diariamente maldecía solo y sin nada que hacer encerrado en su propia casa mientras sus padres se divertían en algún motel de mala muerte y sus hermanos, de seguro deberían estar mejor a hora que habían sido adoptados por otras familias, de seguro estaban bien… eso le tranquilizaba la conciencia sabiendo que  todos su hermanos por lo menos tenían una vida mejor que el, después de todo su madre era una zorra que se había acostado con diferentes personas, dejo en adopción a todos sus hijos menos a el, el se preguntaba por que no lo mando en adopción hubiera estado mejor en otra familia que en una basura como en la que vivía, como estaría kaito uno de sus hermanos mayores, eso era lo que mas deseaba saber, de repente callo en la cuenta, que de seguro que no quería saber de el, si seguro que su hermano era igual que sus padres, unos patéticos malagradecidos maltratadores que solo lo hacen sufrir cada día mas, en la soledad.
ojala nunca hubiera pensado en todo eso, pero como podría saber el lo que pasaría en ese mismo momento, octavius absorto aun en su desorden mental, concentrado en pensar en que vivía en una “familia acomodada” que no eran mas que vulgares personas que se creían mas que los demás y pensar que su madre era una zorra y su padre un vampiro de cuarta que ni siquiera le alcanzaba para ser el rey de los vampiros, -¡JA!- soltó una risa burlona sin darse cuenta que había alguien detrás suyo, de repente  una fuerza sobre humana, lo golpeo contra las paredes de la pieza, unas manos grandes y venosas le desgarraron la ropa de solo un tirón, sentía frió y vergüenza, el miedo crecía cada vez mas en su interior, sentía un liquido correr por su cabeza y ese hombre que se pasaba la lengua por los dientes una y otra vez mientras su  baba caía al suelo,  sus ojos se volvían blancos, y una sonrisa deforme se asomaba en esos labios tenebrosos, acerco su cara a la de octavius, dejando su cara cerca de un centímetro a la de el, bajo su cara oliendo cada parte de octavius, luego lo empezó a lamer una y otra ves subía su lengua luego la bajaba, octavius solo sentía dolor un tremendo dolor, como si su piel se derritiera cada ves que el hombre pasaba su lengua, de repente sintió algo duro y muy grueso entrar en su trasero, quería gritar de dolor pero no podía desesperado sin lograr emitir algún ruido, solo había silencio y lagrimas de dolor cayendo al frió suelo de madera, el hombre jadeaba cada ves mas fuerte asta sonar como un cerdo en el matadero, octavius perdió la conciencia sin saber que mas había pasado.
octavius despertó en la destrozada habitación muy agitado, miro a la ventana, el atardecer otoñal aun seguía hay pero a hora había una diferencia, la cabeza de su padre estaba clavada en la pared de la pieza, con un machete, octavius aterrado intento gritar siempre había querido ver a su padre muerto, pero a hora se daba cuenta que siempre lo digo al aire, sin ser cierto, nunca lo dijo con el sentimiento de realmente verlo muerto,-  …- no podía hablar aun no recuperaba la voz, se paro con dificultad, estaba muy adolorido aun,  camino desnudo asta el pasillo, estaba lleno de sangre y polvo negro, avanzo un poco mas desorientado aun, se apoyo en la pared un poco aguantando el dolor, camino un poco mas asta llegar a una puerta, que estaba semi abierta  hay en ese mismo instante pudo ver algo en el siguiente cuarto, vio algo que hasta el día de hoy le hubiera gustado que nunca lo hubiera visto, el hombre le metía a su madre, un enorme pene por la vagina, mientras le  arrancaba los brazos a su madre, luego las piernas, se acerco a la cabeza de su madre abrió la boca de una horrible manera, en la que se le desgarro el rostro prácticamente,  arrancándole la cabeza a su madre, la sangre caía a borbotones por todos lados mientras lo que quedaba del cuerpo de la madre de octavius se zangoloteaba como si fuera un pez moribundo en la tierra , octavius aterrado grito -¡nooooo!- corriendo asta el hombre, golpeándolo en la espalda esperaba hacerle algo de daño al hombre, pero… no lograba nada era como si su piel fuera de metal,  el hombre giro su cuerpo mientras su columna sonaba horriblemente destrozándose, exponiéndose al aire mientras la sangre corría por su espalda, mientras que con su mano golpeaba a octavius, lanzándolo contra la pared,  casi inconciente logro escuchar, - si quieres vengarte búscame o mas bien yo te encontrare y te comeré, pues yo soy… el carnicero- apenas octavius pudo ver unos tentáculos salir de la espalda del carnicero, acaso lo que veía en sus ojos era… ¿un brillo rojo?, cerro los ojos cansado no podia soportar mas el seguir despierto,  luego solo silencio y oscuridad.
-ya a pasado mucho tiempo desde ese día… jure mi venganza y por eso mi nombre a hora es…  grim-.
aun recuerdo que después de que el carnicero llego a mi, como una pesadilla que revolcó mis emociones sobre el suelo, mi pesadilla continuaba era la misma razón por la cual tenia sed de venganza, la misma razón de que empezara a entrenarme solo detrás del orfanato una y otra vez golpeando con la misma rabia los árboles asta destrozarlos, un buen día me dieron en adopción, mi vista sombría y mis miradas despectivas dejaban mucho que desear, nadie me quería en su familia además de mi fiel compañera, aquella que desde ese entonces era como mi propia madre, la muerte, mi fiel amiga y madre eterna, ese día estaba nublado, lo recuerdo bien el aroma de la muerte rondaba por el orfanato, era normal después de todo cada día moría un niño en el orfanato, por falta de alimentos o por alguna enfermedad extraña, todos me culpaban siempre pero a mi no me interesaba, no niego que a mas de uno le di muerte “sonríe” después de todo, los prefiero muertos antes que vivos, pero era extraño ese día había algo extraño con ese olor a muerte, estaba acompañado… con terror, el mismo que ese día viví en mi propia casa, al principio pensé que era mi imaginación pero con los pasos de las horas me di cuenta que cada vez ese olor era mas fuerte y mas que cualquier otro olor, era definitivo el estaba acercándose y cada vez mas, debía arrancar de hay debía saber salir de hay, pensé muy bien mi situación y me dije a mi mismo – es hora de mi venganza- lo espere paciente entre los árboles, pero nunca espere que el solo entrara al orfanato y no viniera por mi, lleno de rabia entre al orfanato, hay estaba tan grande y musculoso como la ultima vez, destrozando cuerpos y violando a otros como si hubieran mil carniceros adentro del edificio, intente atacarlo pero lo único que conseguí fue un manotazo que me dejo totalmente inconciente.
Aun no estaba listo para encontrarme con el y me pesaría ese hecho asta el día de mi muerte.
grim despertó en una camilla sumamente agitado y adolorido , mientras sus lagrimas emergían nuevamente miro hacia todos lados, no tenia claro donde estaba todavía y por que estaba hay, al lado de el había un chico con el pelo azul, -ese pelo…- dijo para si mismo enderezándose un poco mas, el chico de pelo azul se dio la vuelta mientras dormia, al fin grim podía ver su cara, -¡kaito!- dijo sorprendido, -pero donde diablos estoy- no muy lejos de las camas pudo escuchar una voz gruesa y profunda - estas en casa es lo único que debes saber- un hombre de unos 50 años lo miraba severo, - y ¿quien eres tu para decirme lo que debo saber o no?- el silencio rodeo la habitación, donde dormía kaito plácidamente, - tu nuevo padre- grim, lo miraba con odio – yo no necesito padres- en los labios del hombre se formo una sonrisa burlesca - yo no diría lo mismo, sígueme- grim lo seguía con precaución listo para atacar a cualquier movimiento brusco, el hombre movió un cuadro y tecleo unos números con rapidez,  -entra pequeño… octavius- dijo con sequedad, -¡COMO SABES COMO ME LLAMO!-  el hombre lo miro- mi nombre es coronel shu, soy la persona que te adopto, a hora entra, debemos hablar de algo en particular… carnicero..- dijo su nombre casi en un susurro siniestro y maloliente que lleno el aire de podredumbre y sombras melancólicas,  grim entro sin hablar era como si con el solo nombre del carnicero le hubieran abierto una herida muy profunda en el corazón, grim recordaba las palabras que le dijo ante de desaparecer en su sueño, pero ni eso aliviaba el dolor que sentía en esos momentos,  el general shu se sentó en su asiento en silencio, grim se le quedo mirando desafiante – ¿porque me adoptaste?- dijo en un tono brusco, casi como si estuviera escupiendo una maldición al suelo, - … te necesito, para acabar con la existencia del carnicero – dijo casi en un siseo, - ¿porque yo?- el general sonrió –acaso… ¿no quieres matarle?- dijo con cierto desden en la voz , - ¡querer!- Dijo extasiado- yo deseo que se pudra en el peor de los infiernos y que todo lo que el es se vuelva basura maloliente de las calles - dijo en un siseo mientras su cara cambiaba en una tonalidad oscura y llena de rencor –muy bien… entonces deberás dejarte someter ante mi- grim le miro incapaz de entender a que se refería con “someter” dos hombres aparecieron tomándolo de los brazos, doblándoselos y inyectándole algo en el cuello, grim perdió nuevamente la conciencia, -… lo lamento octavius, es por tu bien…-, fue llevado asta su cama mientras el silencio pintaba una escena oscura entre las puertas del infierno.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario