Capitulo IV
el mago del nuevo millenio
el mago del nuevo millenio
El mago, al que muchos alababan, tenía una trágica historia
detrás de tantas alabanzas... su niñez fue compleja, fue abandonado por sus
padres, al descubrir que poseía poderes mágicos.
Fue recogido por unos vagabundos, que lo cuidaron lo mas que
pudieron hasta los 13 años. Un siniestro día un mago del alto cargo de las 10
esferas de céfiro, lo encontró y se lo llevo con él al mundo mágico, donde lo
irreal era real y lo real no era tan real.
al cumplir sus 18 años, el ya había aprendido todo lo que un
mago podía aprender, convirtiéndolo en un erudito en sus 18 soles, en la
universidad, de la magia universal, le trataban como un gran héroe de la magia,
pero para él no era suficiente, necesitaba algo mas, algo que pudiera llenar
por completo ese enorme vacío que tenía en su interior, ese insaciable vacío
que todo ser trae consigo.
Por eso es que el, fue a lo más recóndito del mundo de la magia,
donde aquellos seres no se atrevían a pisar los terrenos deblair, sabía muy
bien que desde la antigüedad a Blair le gustaba hacer sufrir a los que entraban
en sus terrenos, primero los hacía sufrir mentalmente para después, darles una
muerte rápida cuando les aburría, sus patéticas vidas.
El mago paso los trece acantilados del infierno y los trece
puentes del cielo, para poder llegar al bosque de Blair, donde ya una vez se
filtraron aquellos que no debían entrar al mundo mágico, y grabaron a Blair,
pase por entre medios de los arboles mientras, las marcas de Blair aparecían,
las cuales cobraban vida y me apuntaba como dedos acusadores, cerraba los ojos,
mientras caminaba, me era más fácil salir de la ilusión de Blair que estando
con los ojos abiertos.
Llegue a una casa de dos pisos, derruida, por el tiempo,
decidido abrí la puerta y allí estaba sentada en una silla apolillada
esperándome, con esos ojos negros, -Blair... he venido a que me ense...-.
"calla inmundo mago", dijo mientras se paraba y se hacía cada vez más
grande, hasta quedar más alta que yo, me asuste por unos instantes, pero no
quise darle el placer de ver más mi temor, me centre, lo más que pude,
escondiendo los sentimientos innecesarios, Blair me miro por unos instantes,
"te enseñare maguito, pero... hay un contratiempo, si dejas que yo te
enamore, perderás, tanto el derecho a ser mago como a ser un brujo, ¡QUEDA
CLARO!" dijo con cierta sequedad, asentí en silencio, mientras ella movía
sus manos, con cierta sutileza, sacando frascos, con líquidos espesos, otros
frascos mas grandes con especímenes vivos, - tu primera lección será, como
hacer una poción para revivir a los muertos- dijo severamente mientras dejaba
todos los ingredientes en un mesón, - agrega la cabeza de bebe en esa olla-
dijo mientras empezaba a caminar vigorosamente.
Hay empezó mi enseñanza, pase prácticamente 5 años con ella,
soportando sus mandatos, y ingeniándomelas para no caer en sus hechizos de
amor.
Si así es pase los últimos 5 años de mi vida hay, para ella,
desolado, en una depresión fantasmal, que me anegaba cada vez más, solo un día
mas y podría salir libre de su maldad, pero ella tenía otros planes para mi, otros
más siniestros, ese día, intento, una vez más, con más empeño, conquistar mi
corazón, pero no lo lograba,Blair me miraba a cada minuto, segura de que yo
caería en su trampa, que me dejaría seducir por sus encantos, pero... ella no
me atraía en lo más mínimo, por mucho que fuera mi maestra, yo no iba a dejar
que me sedujera como si tal cosa, el contrato decía que si yo me enamoraba de
ella nunca podría ser un brujo como tal, y tendría que dejar tanto la raza
divina de los magos, como la demoniaca de los brujos para siempre, y volverme
un humano, obligado a volver a mis días de terror en el mundo de lo humano.
En un momento Blair ya cansada, decidió ver lo que más deseaba
mi corazón, lo que más quería, con antaño, y se convirtió en ello, un príncipe
de ojos azules, pelo rubio, vestido muy elegante, sentía que todo mi mundo se
destruía, en un instante al verle al lado mío, mirando lo que escribía en mis
papiros, solté la pluma por unos instantes, para poder besarle, pero me
controle, al ver esa malicia en los ojos de mi príncipe, me controle todo lo
que pude, hasta que ella volvió a ser esa pequeña niña cruel de siempre, le
entregue el papiro, y ella lo iso mil
pedazos, luego apunto hacia la puerta, "largo de aquí, no me sirve
alguien, que no puede ceder a sus impulsos", mire a Blair - Blair, te
equivocas, yo si cedí a mis impulsos, la única diferencia fue que te delataste,
algo que ningún ser puede ocultar es su apariencia maléfica, tus ojos estaban
llenos de eso.-Blair me miro sorprendida y molesta "" está bien,
graduado como brujo, graduado como mago, pero… no graduado como un humano- dijo
riendo entre dientes, mientras todo lo que estaba su alrededor se volvía
borroso, mientras que sentía que mi cabeza se volvía gigante y explotaba en mil
pedazos, me desmaye, desperté en la entrada de los siete sellos de salomón, me
levante y entre al templo, unos guardias salieron, y me detuvieron "usted
no puede pasar así, no, no, no" los mire a ambos, y ante sus ojos
desaparecí , estaba adentro, caminando muy tranquilo, acercándome a la sala de
los siete apóstoles del reino.
Abrí la puerta y ahí estaba el, mi príncipe, sentado en el trono
de la corona divina, el me miro como vestía, esos harapos, ese tatuaje en mi
cara, *valla, cuanto tiempo , hace mucho que no te veía ex mago de la corte
gran Lies*, nuestras miradas se cruzaron y por un minuto quise tirarme a sus
brazos y abrazarle, pero no podía, veía el rechazo en sus ojos, en esos ojos
que me hechizaban siempre, - ¿entonces ya no soy más un mago de la corte real?-
dije apenado, mientras el asentía con cierta severidad, - entiendo, dije
mientras que de mi espalda se extendían alas, de un color plomizo, me
envolvieron, mis ropajes, y luego desaparecieron, ante mi príncipe me volvía a
encontrar yo, Lies el mago milenario, aquel que dé a hora en adelante ayudaría
a quien fuera, por muy bueno o malo que fuera, me di media vuelta, sin más
remordimientos, y pase con paso firme, mientras mi príncipe me veía apenado,
por el camino que había escogido un camino, duro, arduo y muy doloroso.
Con el tiempo pude, conseguir mis primeros clientes, el primero
fue un hombre de mediana edad, que me pedía a gritos que le ayudara a recobrar
a su hija, lo ise pero a cambio sufrí graves quemaduras, en mi mano derecha al
ayudarle, el segundo cliente, era una mujer, que quería recuperar, a un antiguo
amor, fuera como fuera quería recuperarlo, le ayude a cambio, me dio a su gato,
que tenia dones para hablar y caminar en dos patas, con el tiempo nos hicimos
grandes amigos, mi tercer cliente, fue mi príncipe, su pedido, era que ayudara
a las personas del mundo humano, luego de eso se fue y por ultimo mi cliente
preferido, Alex, después de eso, por asuntos de magia, tuve que salir de la
capital del reino mágico, hacia al mundo humano repitiendo lo mismo que muchos
habían hecho con los magos, que nacían en el mundo humano, traerlos al mundo de
lo mágico, se repetiría nuevamente la historia, de eso estaba seguro.

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